Una máquina no siempre avisa con una falla. A veces avisa con un cambio.

Una variación en el tiempo de ciclo, un incremento en la temperatura, un aumento en el número de arranques, una caída en la producción o un cambio en el consumo pueden ser señales de que las condiciones de operación ya no son las mismas.

El problema es que, si estas variables no se monitorean, muchas de estas señales pueden pasar desapercibidas.

El monitoreo de máquinas y procesos industriales permite observar el comportamiento de los equipos y detectar cambios que pueden ser difíciles de identificar durante la operación cotidiana.

¿Qué se puede monitorear en una máquina?

Dependiendo de la aplicación y de las variables disponibles, un sistema de monitoreo puede registrar información como:

  • Estado de operación y disponibilidad.
  • Tiempos de ciclo.
  • Producción y cantidad de piezas.
  • Paros y tiempos muertos.
  • Alarmas y eventos.
  • Variables de proceso.
  • Consumos y demandas.
  • Condiciones de operación de equipos.
  • Arranques y horas de funcionamiento.
  • Tendencias y cambios respecto al comportamiento habitual.

Sin embargo, el valor del monitoreo no está solamente en ver información en una pantalla.

Está en poder utilizar esos datos para entender qué está ocurriendo.

El valor está en comparar los datos

Una variable aislada puede decir poco.

Pero cuando se registra a lo largo del tiempo, puede comenzar a mostrar patrones.

Por ejemplo:

¿Qué estaba ocurriendo cuando apareció una falla?

¿Desde cuándo comenzó a cambiar una variable?

¿En qué turno ocurre con mayor frecuencia?

¿Una máquina está tardando más en completar el mismo proceso?

¿El problema aparece después de determinado número de ciclos?

¿El comportamiento de la máquina cambió después de una intervención?

Estas preguntas son mucho más fáciles de responder cuando existen datos históricos del estado operativo de la máquina.

Sin datos, el diagnóstico depende de la memoria

Cuando una máquina presenta una falla, es común intentar reconstruir lo ocurrido a partir de lo que los operadores o técnicos recuerdan haber observado.

Pero una condición que comenzó varias horas o días antes puede ser difícil de identificar después de que el equipo se detuvo.

Un sistema de monitoreo industrial puede conservar información sobre estados, alarmas, variables y eventos para facilitar el análisis posterior.

Esto permite observar no solamente el momento en que ocurrió una falla, sino también qué condiciones se presentaron antes de ella.

Monitorear permite detectar cambios antes de una falla

El monitoreo no significa que todas las fallas puedan predecirse.

Pero registrar y analizar el comportamiento de una máquina permite identificar desviaciones respecto a sus condiciones habituales.

Un incremento progresivo en una temperatura, un aumento en los tiempos de ciclo, una mayor frecuencia de alarmas o un cambio en el consumo pueden convertirse en señales que justifican una investigación.

De esta manera, el monitoreo puede ayudar a pasar de una estrategia basada únicamente en reaccionar ante las fallas a una operación donde también se buscan condiciones anormales antes de que tengan consecuencias mayores.

Información para mantenimiento, producción y mejora

Los datos de una máquina no solamente pueden ser útiles para mantenimiento.

También pueden respaldar decisiones relacionadas con producción y mejora de procesos.

El análisis histórico puede ayudar a diferenciar entre situaciones relacionadas con:

  • El estado de un equipo.
  • La forma de operación.
  • Las condiciones del proceso.
  • La programación de producción.
  • Cambios realizados en la máquina.
  • Variaciones en las condiciones de trabajo.

Por eso, el monitoreo debe diseñarse alrededor de las preguntas que realmente necesita responder la operación.

No se trata de llenar una pantalla con indicadores.

Se trata de definir qué información importa, cómo obtenerla, almacenarla y analizarla para convertirla en información útil para tomar decisiones.

Una máquina funcionando no siempre significa una máquina operando correctamente

Una máquina puede estar produciendo y aun así presentar cambios respecto a su comportamiento habitual.

Puede tardar más en completar un ciclo, consumir más energía, presentar más alarmas o requerir más intervenciones.

Sin monitoreo, algunos de estos cambios pueden pasar desapercibidos hasta que se convierten en un problema mayor.

Por eso, la pregunta no es solamente:

¿La máquina está funcionando?

También es necesario saber:

¿Cómo está funcionando?

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