En cualquier instalación industrial, los supresores de picos son una defensa esencial contra fallas causadas por sobretensiones. Los picos de voltaje pueden venir de tormentas, líneas largas, arranques de motores o variadores, y sin protección adecuada pueden dañar PLCs, transmisores, fuentes y sensores.

¿Qué tipo de supresor debo usar?

Tipo 1 — Para proteger toda la instalación
Se instala en la acometida principal y está diseñado para enfrentar sobretensiones muy fuertes y descargas atmosféricas. Un SPD Tipo 1 es la primera línea de defensa contra la protección contra rayos.

Tipo 2 — Para tableros eléctricos y equipos generales
Instalado dentro del tablero, el SPD Tipo 2 filtra picos de voltaje moderados y protege PLCs, variadores y fuentes de 24 VDC. Es la solución estándar para protección de equipos industriales dentro de gabinetes.

Tipo 3 — Para electrónica sensible y dispositivos de control
El Tipo 3 se coloca lo más cerca posible del equipo sensible (transmisores, entradas analógicas, módulos de E/S). Ofrece protección fina para señales (4–20 mA) y evita daños en la instrumentación y en la comunicación industrial.

¿Por qué combinarlos?

La mejor práctica es implementar una protección en cascada: Tipo 1 en la entrada del sitio, Tipo 2 en el gabinete y Tipo 3 junto al equipo. Así se cubren desde picos grandes hasta picos pequeños que afectan la electrónica fina. Esta estrategia aumenta la continuidad operativa y reduce costos por fallas.

Beneficios de usar supresores de picos

  • Previenen daños por sobretensiones y descargas atmosféricas.
  • Protegen PLCs, transmisores y sensores costosos.
  • Disminuyen tiempos muertos por fallas.
  • Mejoran la confiabilidad de los sistemas de control y la protección instrumentación.

En zonas costeras o con tormentas frecuentes, la protección contra sobretensiones no es opcional: es imprescindible para mantener la operación.

¿Necesitas asesoría para elegir el supresor de picos correcto? Solicita una revisión técnica y protege tu sistema.